Antisíndrome Postvacacional
01 de marzo del 2012 0 comentarios
El síndrome postvacacional se hace presente por estos días. Sí, el cansancio, naúceas, falta de apetito y concentración, somnolencia o insomnio, taquicardia y dolores estomacales y musculares son algunos de los síntomas somatizados de la mayoría de nosotros cuando volvemos a la rutina laboral, pero los indicios psíquicos son: irritabilidad, ansiedad, tristeza, pasotismo —el creerse el centro de todo y merecer un trato único o especial, al punto de no querer asumir responsabilidades, ya que se tornan tediosas— y una profunda sensación de vacío.
Si hablamos de prevención, tenemos dos consejos: fraccionar las vacaciones —así tendremos más periodos de descanso durante el año— y tener un periodo de readaptación a la rutina, en la que nos acostaremos y levantaremos temprano y volveremos (poco a poco) a las actividades de la época laboral.
Ahora, hablemos de soluciones. Algunas de ellas, es no darle protagonismo ni creernos víctimas del trabajo y divertirnos durante y después del horario laboral. Para lograrlo, como siempre, comer bien nos ayudará. Aquí, lo infaltable en tu dieta:
El Triptófano: Esencial para la liberación de serotonina, antidepresivo natural, se cree que reduce el insomnio, el estrés, la ansiedad y favorece la capacidad de concentración y el bienestar. Lo contienen el plátano, frutos secos, palta, setas, pescados azules (como la anchoveta), carne de conejo, lácteos, chocolate negro, garbanzos, ajonjolí, huevos… En general, si seguimos un régimen balanceado y parecido a la Dieta Mediterránea, lograremos una ingesta rica en este componente.
Evita la comida rápida y las bebidas con mucha cafeína o el alcohol, que nos hará más ansiosos. Suerte, con el proceso del regreso a la rutina del trabajo, que después de todo, es gratificante.
Escrito por Ana Pingo Peñaloza.
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